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jueves, 20 de octubre de 2011

Mi abuelo

Mi abuelo se llama Luis y es el padre de mi madre. Ya tiene poco pelo, pero es normal porque ha cumplido 78 años, lleva gafas y en las manos le faltan algunos dedos por un accidente en el trabajo; toda su vida ha sido carpintero en mi pueblo, Quintanar de la Sierra.
Detrás de su casa tiene un local donde hay muchas máquinas, tablones y estantes para las herramientas y repuestos de coche.
Cuando yo era pequeño me hizo un caballito y unas espadas de madera. A mí me gustaba ayudarle a limpiar el serrín y a recoger cosas que había por el suelo y cuando terminaba me daba unos euros para ir a la plaza y comprarme unas chuches por la tarde.
Como ya se ha hecho mayor tengo que hablarle más alto porque está un poco sordo y no ve bien. A veces me cuenta alguna historia de cuando él era joven y de cómo iban al monte a cortar los pinos para la leña.

Jorge Turiso
5º A

miércoles, 19 de octubre de 2011

Mi abuela

Voy a hablaros de mi abuela Carmen, en noviembre hará 88 años, vive en Huesca.
Voy a verla en verano y en Navidad y aunque ella dice que va perdiendo memoria, todavía se acuerda de algunas cosas, las cuales me cuenta; por ejemplo, que fue a la escuela con la República y con la Dictadura, que llevaba un solo libro para todas las asignaturas y que aprendía mucho.
Me cuenta que todavía sabe sumar, restar...
Me enseña canciones y poesías de cuando era pequeña, hablamos mucho en casa ya que apenas puede salir a la calle aunque me repite las cosas muchas veces porque no se acuerda de lo que me ha dicho.
Siempre que voy a verla me hace mis comidas preferidas ya que cocina muy bien.
Estoy deseando que llegue Navidad para volver a verla.

Diego Garcés
5º A

domingo, 16 de octubre de 2011

Mi abuelo Valentín

Mi abuelo Valentían era un sabio. Un sabio de la naturaleza y de la vida, eso es lo que dice mi madre. Conocía todos los árboles, plantas, setas, flores... y todos los animales del campo; sabía dónde vivían y cómo lo hacían, sabía dónde crecían las plantas medicinales, cuándo se recogen las setas...
Mi abuelo amaba la naturaleza, sus paseos por el campo le hacían feliz.
Me hubiese gustado mucho haber ido con él a ver luciérnagas y contemplar las estrellas que tanto me gustan.
Mi madre se encarga de contarme cosas de mi abuelo y me dice que hay que querer a las personas mayores porque saben mucho más que nosotros. 
Mi abuelo murió cuando yo tenía 6 años y siempre lo recordaré.

Rodrigo Santamaría
5º A

viernes, 29 de octubre de 2010

Mi abuela

Uno de los días que me levanté temprano porque no podía dormir, me dispuse a tomar un poco el aire fresco de la mañana, ¡qué frío...! Rápidamente me metí dentro de la casa y vi un poco la tele.
Al poco rato se levantó mi abuela a quien le di un gran abrazo, me comentó que me tenía guardada una sorpresa.
Cuando amaneció estuve toda nerviosa pensando cuándo me daría el regalo. ¡Y si al final ha pensado que no me lo da...!
Después de comer me dijo si quería ir al río para refrescarme, yo le dije que me encantaría. Nos lo pasamos muy bien.
Así pasó el verano, sin darme cuenta, al final me olvidé del regalo pensando que el verdadero regalo era su compañía.
Ahora que se ha ido, me acuerdo todos los días de ella y siento que me cuida desde el cielo.

miércoles, 27 de octubre de 2010

En el pueblo con mis abuelos

Me encanta ir al pueblo los fines de semana porque mi abuelo me enseña todo lo que él sabe, doy de comer a las gallinas, cojo frutas silvestres, subo al monte dando un paseo y voy a cortar leña para estar bien calentitos en casa, para asar las castañas que hemos recogido, juego al fútbol y lo más divertido, saco agua del pozo para regar la huerta y los árboles; todo esto lo hago con mi abuelo y además tengo la sensación de que la gran ciudad no existe.
Por la tarde, si es temporada de cosechar, vamos a ver las cosechadoras y empacadoras. Lo malo es que por la noche tenemos que volver a casa.
Otro día me voy al pueblo de mis otros abuelos donde también me lo paso fenomenal. Por la mañana vamos a comprar con mi abuelo, se conoce todas las calles y también a todas las personas que andan o van en coche; cuando llegamos a casa, la comida ya está preparada. Me encantan los platos de comida de mi abuela, ya sea paella o macarrones con besamel y siempre repito.
Por la tarde voy al parque con mi abuelo, allí jugamos al fútbol y como hay un coche, a veces, yo hago de taxista y él de pasajero y de vez en cuando, nos cambiamos los puestos.
Cuando hay que dormir, dormimos como troncos.

Mi abuelo era panadero

Éste es mi abuelo y se llama Nicomedes. Él y su hijo fueron a comprar una perra, para ser exactos, una Golden Terrier. La llamaron Cristina y ahora la paseamos muy felices mi abuelo, mi padre y yo.
Estoy muy contento de tener un abuelo tan majo que me ayuda. Me cuenta historias de su niñez y las cosas que le han pasado a lo largo de su vida, sobre todo con el burro que le ayudaba a repartir el pan porque en su juventud era panadero.
Y repartiendo pan conoció a su compañera, mi abuela Rosa.

martes, 26 de octubre de 2010

Recordando a mi abuelo

Hace muchos años, en un pueblecito llamado San Martín de Tabara (Zamora), en el año 1928, mi abuelo Luciano, nació en una familia humilde. Su padre murió cuando él era pequeño y como él era uno de los hijos mayores, le tocó trabajar mucho para sacar a su familia adelante. Tuvo que dejar de estudiar para trabajar en el campo.
El pueblo en el que vivía estaba poco desarrollado y todos los trabajos del campo los realizaban únicamente con animales, por eso, en su infancia, a diferencia de otros niños, no tuvo tiempo de divertirse, su diversión eran los animales cuando estaba trabajando.
Cuando fue mayor se casó con mi abuela Isabel y juntos siguieron trabajando en el campo; más adelante tuvieron dos hijos, Pedro y Luciano.
En el pueblo, como no tenían muchas posibilidades, mi abuelo decidió marcharse a otro sitio a trabajar para ganar dinero y así sacar a su familia adelante, con ese dinero él mismo se construyó su casa donde empezó a criar a sus dos hijos.
En 1970 tuvo la posibilidad de venir a Burgos a trabajar ya que en Burgos estaba una hermana de mi abuela. El primer trabajo que tuvo en Burgos fue colocar los postes de electrificación del ferrocarril. Posteriormente entró a trabajar en una fábrica de botellas.
Mi abuelo era muy habilidoso, en su casa pintaba las paredes, arreglaba zapatos, arreglaba los baños, hacía esculturas, etc.
Ahora ya está jubilado y se dedica a dar paseos, a hacer tareas de su casa, arregla zapatos y viaja.

domingo, 24 de octubre de 2010

Los consejos de mi abuela


Mi abuela siempre está dando consejos a la gente, incluso a la que no conoce. Un día me tocó a mí el consejo: "Si tienes mucho y te sobra, dáselo a la gente que lo necesita más que tú".
Un día vi a un señor con mucho dinero y le pregunté ¿qué vas a hacer con tanto dinero? Él me contestó que gastárselo.
Seguí caminando y vi a un señor escondiendo algo. Cuando terminó fui a ver lo que era. ¡Era un tesoro! Y dentro había una nota "Si has encontrado esto mira a ver que haces con él ya que yo no lo sé". Y se la llevó a casa.
Después me acordé de lo que me dijo mi abuelo. Y lo di todo a los pobres, enfermos, etc.
Se lo conté a mi abuela y ella me dijo: ¡muy bien, así me gusta! Se puso muy contenta cuando le dije que le había guardado una parte del tesoro para la gente que le pidiera consejo, si era pobre, le daba un poco de dinero.

sábado, 23 de octubre de 2010

Mi abuelo

A mí me encanta ir al pueblo y estar con mi abuelo. Siempre me cuenta historias de cuando era joven. Este verano me contó una historia que vimos en la prensa muy interesante. Le ocurrió a su tío, le mataron en la Guerra Civil.
Cuando me dijo eso, cada día le iba preguntando algo nuevo, pues él no me quería dar muchos detalles.
Después de una semana adiviné esto:
Al tío de mi abuelo y a otros más, incluido el Alcalde, los detuvieron "así porque sí" cuando todavía estaba el dictador "Franco".
Cuando iban de Castrillo de la Reina a la cárcel de Burgos por Mambrillas, el Alcalde se escapó y fue corriendo al pueblo. La guardia quería matarlos, les bajaron del camión, les pusieron en fila y les mataron. Cuando iban a enterrarlos se dieron cuenta de que faltaba uno.
Fueron a buscarle, cuando lo encontraron, le mataron y este verano, un grupo de amigos de Castrillo de la Reina, iniciaron una búsqueda para ver si podían encontrarlos; con ayuda de una guía los encontraron. Lo raro es que el Alcalde estaba en diferente fosa que los demás y ahora los restos se encuentran en Burgos.
Yo creo que debieran traer los restos a Castrillo y hacer un pequeño museo.
Disfruto mucho cuando le acompaño por el campo con su patrol y me enseña lugares donde iba de caza.
Me gustar ir con él a dar de comer a sus gallinas y ver cómo ponen los huevos.
Y me encanta estar con él en el huerto, ver cómo crecen las lechugas, los tomates, las alubias que planta y que después nos comemos.
Jugando a las cartas es buenísimo.
Le quiero mucho y me gustaría estar más con él.

martes, 19 de octubre de 2010

Mi yaya

Cuando era pequeño, mi yaya me cuidaba alguna noche por el horario de mi mamá.
Le llamo yaya porque no le gusta que la llamemos abuela, dice que la hace más mayor.
Ahora paso menos tiempo con ella desde que murió mi abuelo. Le encontraron una enfermedad en el corazón, tuvieron que operarla y desde entonces tiene peor humor.
No quiere llevar bastón y nos riñe algo más, pero sus nietos sabemos que nos quiere mucho.
Ahora yo voy con mamá a su casa a ayudarla y a cuidarla como ella hizo conmigo.
Siempre lleva un moño que ella llama castaña. Es morena, muy guapa, se llama Felisa, pero le gusta que la llamen Feli.
Sus aficiones son los programas del corazón, ver un programa que ponen antes del telediario y hacer crucigramas.
¡Así es mi yaya!

sábado, 16 de octubre de 2010

El mejor abuelo del mundo

Para mí, mi abuelo era el mejor. Él siempre me hacía reír y me comprendía. A veces, cuando iba a verle me decía que si quería ir a tomar un pincho a su bar preferido.
Por las tardes, cuando mi madre se iba a algún sitio, yo le preguntaba que dónde se había ido y él me decía: "se la ha llevado un perro en la boca". Esos momentos eran de mucha felicidad para él y para mí porque nos reíamos mucho.
Pero eso, era antes de que falleciera. Mucha gente venía a visitarle y lloraban por él, sobre todo su prima.
Antes de que falleciera me pidió una cosa: que cuando se muriera, le incineráramos y eso hicimos. Cuando fuimos al tanatorio vino mucha gente a verle, antes de convertirle en cenizas.
Después de una temporada le trajeron con nosotros. Yo pedí unas pocas cenizas para guardarlas en un joyero que él me había regalado. Le escribí una carta, la metí en el joyero y esa misma noche recé por él frente a sus cenizas.
Soñe que me levantaba para ir al baño y al salir le encontraba mirándome con mi carta en sus manos y me decía: "te quiero por todo lo que has hecho por mí".

lunes, 11 de octubre de 2010

Mi abuelo contra los lobos

Mi abuelo nació y vivió en un pueblo situado entre montañas. Su medio de vida era el ganado, principalmente vacas y ovejas.
Siendo todavía pequeño se quedó sin padre, lo que le obligaba a ayudar a su madre. Uno de los trabajos que hacía era el cuidado de las ovejas.
En una de estas ocasiones pasó mucho miedo porque el perro comenzó a ladrar continuamente y se puso muy nervioso. Mi abuelo empezó a sospechar que los lobos estaban cerca.
Pensando que no podía perder ninguna oveja ya que las necesitaban para poder vivir, se apresuró con mucha rapidez a llevar el ganado al pueblo y ponerlo a salvo.

domingo, 10 de octubre de 2010

Mi abuela

Todos los domingos viene a comer y cuando se marcha nos da la propina. Después se va con sus amigas al Casino a charlar un rato; a veces, cuando vamos de paseo la vemos con sus amigas.
Cuando hacemos una cena familiar ella siempre nos pone guiso con patatas, pollo al horno con limón, gulas, hamburguesas, pizza...
En Navidad hace un embutido que se llama lengua escarlata.
Mi abuela es amable, es mayor pero con una gran vitalidad.
El abuelo se murió cuando yo tenía un año y medio, lo único que nos queda para recordarle son sus fotos pescando, las medallas militares y las historias que nos contaba sobre la guerra.

viernes, 8 de octubre de 2010

El cumpleaños de mi abuelo

La semana pasada fue el cumpleaños de mi abuelo Jacinto.
Estaba durmiendo, me desperté, salí de la cama corriendo, fui a la habitación de mis padres y empecé a gritar: "Despertad" que hoy es el cumple del abuelo. Toda la familia se vistió rápidamente, cogimos el coche y nos dirigimos a Villaverde, su pueblo.
Al llegar, mi abuelo Jacinto, nos esperaba con una sonrisa. Yo fui el primero en salir y felicitarle, después mis padres y seguidamente mi hermana.
Todos entramos a casa menos mi padre porque en el coche teníamos preparada una gran tarta.
Sentados a la mesa, al verla, mi abuelo se quedó asombrado, no se lo esperaba. Pusimos las velas, las encendió y le cantamos el cumpleaños feliz. Sopló las velas, después nos la comimos y finalmente mi padre trajo cuatro regalos.
Mi abuelo los abrió, había de todo: un reloj, dos camisetas, un libro y una colonia...
Así se nos pasó la tarde y nos volvimos a Burgos, primero nos despedimos diciéndole ¡Adiós! Esperamos que te hayan gustado mucho los regalos.

lunes, 4 de octubre de 2010

1 de octubre de 2010. El día de nuestros mayores

Imagen obtenida de la web Asoma.
Me llamo Sara y tengo 11 años. Os voy a contar una historia de hace 7 años.
Un día cualquiera... vinieron a visitarme mis abuelos. Mi abuela me dijo que si nos íbamos de excursión para ver unos animalitos, muy raros, pequeños....
Emprendimos el viaje hacia ese sitio tan magnífico. Mi abuelo me advirtió que era un viaje un poco largo.
Cuando tuvimos hambre nos paramos a descansar y nos comimos un bocadillo.
Al llegar al destino mi abuela sacó de su mochila una especie de telescopio. Yo miré por él, cuando los vi, me quedé alucinada, eran diminutos, bonitos...
Mis abuelos tenían mucho interés en saber si me habían gustado y yo les dije que sí.
Emprendimos el viaje de vuelta. Durante el viaje íbamos comentando lo que nos habían parecido, decíamos cosas extraordinarias porque eran fantásticos.
Cuando llegamos a casa, mi madre nos preguntó qué habíamos visto y se lo conté todo con pelos y señales. Se quedó con las ganas de ir de nuevo para verlos todos juntos y nosotros aceptamos rotundamente.
¡Fue una experiencia única!
Todo se lo debo a mi abuela. ¡Feliz día a nuestros mayores!

sábado, 2 de octubre de 2010

Mi abuelo

Mi abuelo es un hombre feliz. Se conoce todo Arcos de la Frontera.
Él tiene una zapatería, y mi padre y mi tío le ayudaban hace un montón de años, cuando eran pequeños.
Mi tío Antonio solía ayudar a mi abuelo en la zapatería mientras mi padre repartía los zapatos a la gente.
Un buen día, como de costumbre, mi abuelo le mandó a mi padre que fuese a llevarle los zapatos al Director del Colegio La Salle, donde estudiaban. Al dárselos, el Director le dijo que ya se los pagaría otro día. Mi padre se negó y se fue con los zapatos, dejando al Director boquiabierto.
Al día siguiente, el Director fue a la zapatería y explicó a mi abuelo lo ocurrido. Mi abuelo le dijo que tenía muy bien enseñado a mi padre. El Director se fue muy sorprendido por la respuesta. Cuando éste se fue, mi padre y mi abuelo rieron juntos. Cuando se lo contaron a mi abuela también se rio mucho.
Mi padre solía hacer picias habitualmente, era un bicho.
¡Mi Homenaje a las personas mayores!

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