jueves, 4 de marzo de 2010

El ratón parlanchín

El 30 de agosto una niña de Burgos fue a visitar la catedral de esta ciudad. Una vez dentro oyó una voz y les dijo a sus padres:
- ¿Puedo visitarla por mi cuenta?
- Sí, Alicia, le respondieron.
- Vale. Gracias, contestó la niña.
Más tarde volvió a oír la voz:
- Psst, Psst.
- ¿Quién es?
- Soy yo.
- ¿Quién?
- Yo, un ratón.
- ¿Sabes hablar?
- Sí, escúchame, me llamo Juan, el ratón, y he descubierto que unos tipos quieren volar la catedral.
- ¿Por qué? -dijo Alicia.
- No sé -le respondió el ratón.
- ¿Me ayudas?
- ¿A qué?
- A detenerlos.
- Vale.
- ¿Dónde están?
- En la torre, se hacen pasar por empleados de limpieza.
Al cabo de un rato ya estaban arriba ambos. El ratón y la niña habían burlado todos los sistemas de seguridad al igual que los dos maleantes. Llegaron y los vieron, tenían dinamita. Alicia salió y dijo:
-¡Alto!
Tiró una piedra, le dio a uno en la cara y se desmayó.
El grandullón se dio la vuelta y fue hacia Alicia para ver qué iba a hacer, ya no le quedaban piedras; el ratón se puso en medio y le tiró también, él se desmayó, después llamaron a la policía que los detuvo.
Se encontró luego con sus padres que estaban muy preocupados.
- ¿Dónde has estado?
- Dando una vuelta, más tarde concluyeron la visita.

5 comentarios:

  1. Óscar me a gustado mucho tu cuento tiene gracia.
    Un saludo

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  2. Óscar me a encantaooooooooooooo . Que chulñada.
    Besos.

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